31.7.11

SERVIÇOS DE INTELIGÊNCIA PARA QUÊ E PARA QUEM?




L'altra Islanda 
che resiste all'Europa

«L'adesione alla Ue ha peggiorato le condizioni di vita in molti paesi», dice l'attivista Thorvaldur Thorvaldsson, portavoce del Red forum. Gli islandesi sono stati i primi europei a sviluppare una risposta di massa alla gestione della crisi da parte dei governi locali e delle istituzioni economiche internazionali.
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30.7.11

Os desvios colossais de Passos Coelho

FOOLED?

La crisis del euro es una guerra entre los rentistas y los ciudadanos 



Se habla de la crisis del euro, de Europa. Pero la verdad es más cruda y más terrible: estamos en guerra. Una guerra, huelga decirlo, que recata su nombre, pero que versa, como es de todos conocido, sobre la deuda. Pues, en efecto, en una Europa forjada precisamente para poner fin a los conflictos fratricidas del siglo XX, asistimos paradójicamente al enfrentamiento brutal entre acreedores y deudores. Los deudores son los contribuyentes, es decir, a fin de cuentas, los ciudadanos. Los acreedores son los bancos, las aseguradoras, los fondos de pensiones, y tras ellos, los ahorradores. Sobre los campos de batalla que son los mercados truenan los tambores de los representantes de los acreedores, como las agencias de calificación financiera, Moody’s, Standard&Poor’s y Fitch, cuyo único papel es el de repetir a los ciudadanos: tenéis que pagar, intereses y capital, hasta el ultimo céntimo, si no, quebraréis. Las sumas son enormes: 350 mil millones de euros para Grecia, pero 1,6 billones para Italia, lo mismo que Francia.
Para hacernos una idea de la potencia de los instrumentos de mercado de que disponen los acreedores, tomemos el ejemplo del servicio de la deuda de Francia. Significa actualmente 50 mil millones de euros anuales. Cincuenta mil millones que son renta para rentistas. Si las agencias degradan la calificación de Francia, no tardarán –un año, dos, a lo sumo— en representar 60 mil millones anuales. Tendríamos, entonces, que pagar más por la deuda que por la educación nacional…
El ataque de los acreedores ha comenzado por el eslabón más débil, Grecia; luego se ha extendido a Irlanda, a Portugal, a España, y ahora, a Italia, a la espera tal vez de Francia o de Bélgica. En todos los casos se ha juzgado a los gobiernos con un solo criterio: ¿aporta su política la garantía absoluta de la devolución de los empréstitos? Que las clases medias del continente europeo estén apabulladas por el desempleo, que la austeridad generalizada signifique todavía más desempleo y todavía más déficits, que el volumen de las deudas (85% del PIB de media; 150% para Grecia; 126% para Italia) constituya un obstáculo mayor para el crecimiento, nada de eso importa. Tampoco importa mucho saber que una gran parte de las deudas públicas son consecuencia de las locuras de un sector privado especulativo.
Frente a esta voracidad de los rentistas, los gobiernos de la eurozona, lejos de aliarse para imponer las leyes de la solidaridad y de la democracia, se dividen, tergiversan y se pasan unos a otros la patata caliente.
Del otro lado del Atlántico, en Washington, otra versión de este conflicto enfrenta a Demócratas y Republicanos. Los Demócratas quieren que la extraordinaria factura de la crisis —¡1,43 billones de dólares!— la pague por lo pronto la ínfima minoría, que, durante los años del auge, se ha hecho con el 40% del crecimiento del país, suprimiendo sus exorbitantes privilegios fiscales. Los Republicanos, y singularmente los extremistas del Tea Party, exigen en cambio que sean los pobres y los viejos los que paguen, reduciendo los seguros de enfermedad y las pensiones de vejez. En Norteamérica, los archirricos se enfrentan a los pobres; en Europa, los rentistas atacan a los ciudadanos.
Lo cierto es que Barack Obama, Angela Merkel, Nicolas Sarkozy, Jean-Claude Trichet y Jose Manuel Barroso están frente al mismo dilema: en esta casi guerra civil de la deuda, tienen que elegir claramente en qué campo combaten: en el de la gran mayoría o en el de las minorías  privilegiadas. Si recuperan el sentido del interés general, encontrarán los medios para imponer nuevas reglas, como la prohibición de la especulación con la deuda soberana, una distribución equitativa y económicamente sostenible de la carga del endeudamiento, una política de crecimiento sostenido, etc. Y es precisamente este punto fundamental de la acción política el que podría acarrear la explosión de la moneda única. Si no hay una inmediata respuesta conjunta, creando, por ejemplo, una deuda común europea –un presupuesto común, pues—, lo que los jefes de Estado harán será retrotraer la solución a la escala nacional. Cada país debería encontrar, por sí sólo, un equilibrio entre acreedores y deudores, entre rentistas y poder público. El euro se abismaría, no porque Europa padezca un funcionamiento demasiado complicado (lo que es verdad, dicho sea de paso), sino porque carece de proyecto político.

007 ORDEM PARA MATAR

29.7.11

D'un capitalisme financier global à une régulation financière systémique

La crise financière majeure née au cours de l'été 2007, devenue systémique à l'automne 2008, a révélé le manque de résilience du capitalisme financier contemporain, sa vulnérabilité face aux événements induits par ses propres structures. Le rapport de Terra Nova "D'un capitalisme financier global à une régulation financière systémique" propose une maîtrise des risques s'appuyant sur des dispositifs règlementaires, prudentiels et légaux rompant résolument avec un capitalisme dévoyé qui privatise les gains et socialise les pertes. Sur des questions trop souvent abordées sous un angle exclusivement techniques, il réintroduit des positionnements politiques, en mettant en évidence les défaillances majeures des systèmes de contrôle au sein des banques, et en rappelant la nécessité d'une refonte des modes de régulation des institutions financières. Il propose un nouveau cadre de prévention et de résolution des faillites bancaires, une meilleure régulation du shadow banking, ainsi qu'une régulation macroprudentielle visant à limiter l'instabilité financière.

Los yanquis en "default"

By Alex Brandon/AP Photo.
La prensa presenta la crisis de la deuda como un enfrentamiento entre dos filosofías o como una competencia frente a las elecciones de 2012, para esconder la realidad

28.7.11




L'Europa, la Grecia
e la "rotta" dell'euro

È stato già sottolineato da qualche commentatore come la crisi attuale dell’Europa sia nella sostanza di tipo politico, mentre si manifesta apparentemente soprattutto come crisi finanziaria...
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PRIMEIROS ESFORÇOS DE PORTAS VÃO PARA A LÍBIA

27.7.11


What C. Wright Mills once termed "the cultural apparatus" matters even more 50 years later.(1) At the dawn of the 21st century, this apparatus has grown into a vast web of media monopolies, which serve to entertain global audiences, set fashion standards, provide information about the world, promote celebrity culture, create consumer desires and occasionally offer insights about existing social problems while holding powerful individuals and institutions accountable. But they do more. They also function as teaching machines, producing and legitimating particular modes of identity while providing the framing mechanisms that drive the questions, interests and values that shape a society. Through the sheer power of their size and ubiquity, the media and...

26.7.11


President Barack Obama speaks to reporters during a news conference about the nation's deficit and increasing the debt limit, at the White House in Washington on July 11, 2011. (Photo: Doug Mills / The New York Times)

It is difficult to describe this emotion. I’m used to disappointment, fairly comfortable with heartbreak, and am well acquainted with rage. Over the course of my lifetime, my presidents have been Nixon, Ford, Carter, Reagan, Bush, Clinton, Bush, and now Obama…and each, in his own way, has been worse than the last.
How can I say that? Easy. The problems of Nixon are still with us, and have grown worse by orders of magnitude through each successive administration. Certain presidents have exacerbated the situation beyond their expected purview, but generally speaking, each one has adopted the worst ideas of his predecessor, and in nearly every instance, has made those problems worse.
But this…this is too much.
The timeline as I...

Europeans Against Multiculturalism

Europe’s growing right wing.
Political Attacks Misread History, Target Muslims, and May Win Votes

Un chien andalou

REMÉDIOS DE EMERGÊNCIA DE UM COBRADOR DE IMPOSTOS

25.7.11

ONDE PÁRA O "BOARD"?

Numa altura em que se acentua a passagem para um sistema disperso de propriedade,o contraste da perspectiva com o foco no accionista ou na rede de relações que determina o exercício do controlo,alterações em todos os domínios de acção e grupos de actores estruturantes -sistemas financeiros,de governação e de governo-a articulação do interesse público requer a adequada operacionalização de um modelo de governação que seja transparente e como tal apareça aos olhos de todos.Sem modelo de governação,sem transparência,confusão entre quem regula e quem é regulado, a crise na gestão acompanha a dos movimentos de capital sem fim nem limites e a preservação do controlo a qualquer custo.

El berlusconismo y el colapso de la democracia italiana. Entrevista





















[...]De aquí el sentido pragmático de la teoría garantista del derecho y de la democracia. Una teoría que exige, por un lado, la crítica del derecho ilegítimo –de sus antinomias y lagunas- contrario a las cartas constitucionales. Y por otro, la identificación y el diseño de técnicas e instituciones de garantía que permitan asegurar el máximo grado de efectividad a los derechos constitucionalmente estipulados. Bajo esta óptica, la democracia constitucional aparece, siguiendo las palabras de Dworkin, no sólo como una construcción social sino también jurídica, cuya realización compete a la política.

[...]La personalización y la verticalización de la representación política son fenómenos extendidos, como el avance de las políticas antisociales y neoliberales. El resultado de estas políticas, agravado por una globalización sin reglas de la economía, es una notable restricción de las garantías de los derechos sociales, un aumento de las desigualdades y de la desocupación y una creciente desvalorización y precarización del trabajo, que ha venido acompañada de un auténtico hundimiento de las garantías de los derechos de los trabajadores.

Reflexiones políticas sobre la tragedia noruega


Como cualquier otro ciudadano de Oslo, vagué por las calles y los edificios atacados. He visitado incluso la isla en la que fueron masacrados los jóvenes activistas políticos. Comparto el sentimiento de miedo y de dolor de mi país. Pero la cuestión sigue siendo por qué: esa violencia no fue ciega.

El terror en Noruega no ha venido de extremistas islámicos. Tampoco de la extrema izquierda, aunque ambos han sido acusados una y otra vez de constituir una amenaza interna para "nuestro modo de vida". Hasta ahora, incluyendo las terribles horas de la tarde del 22 de julio, el poco terrorismo que ha conocido mi país ha venido siempre de la extrema derecha.

Durante décadas, la violencia política en este país ha sido privilegio prácticamente exclusivo de los neonazis y otros grupos racistas. En los 70 atentaron con explosivos contra librerías de izquierda y contra una manifestación del Primero de Mayo. En los 80, dos neonazis fueron ejecutados bajo sospecha de haber traicionado a su grupúsculo. En las dos últimas décadas, dos jóvenes noruegos no-blancos murieron a causa de ataques racistas. Ningún grupo extranjero ha matado o herido a personas en territorio noruego, excepción hecha del servicio secreto de Israel, el Mosad, que asesinó por error a un inocente en Lillehammer en 1973.

Sin embargo, y a pesar de esos elocuentes antecedentes, cuando ahora nos golpeó este devastador terrorismo, las sospechas recayeron inmediatamente en el mundo islámico. Eran los jihadistas. Tenían que ser ellos.

Se denunció sin tardanza un ataque a Noruega, a nuestro modo de vida. Tan pronto se conoció la noticia, muchachas vestidas con hijabs y de apariencia árabe fueron acosadas por las calles de Oslo.

Natural. Durante al menos 10 años se nos ha contado que el terror viene del Este. Que un árabe es, por serlo, sospechoso; que todos los musulmanes están marcados. Regularmente, vemos cómo la seguridad aeroportuaria examina a gente de color en cuartos aparte; hay infinitos debates sobre los límites de "nuestra" tolerancia. En la medida en que el mundo islámico se ha convertido en "el Otro", hemos empezado a pensar que lo que les distingue a "ellos" de "nosotros" es la capacidad para matar civiles a sangre fría.

Hay, huelga decirlo, otra razón para que todo el mundo esté pendiente de al-Qaeda. Noruega ha sido parte en la Guerra de Afganistán durante 10 años, durante algún tiempo intervinimos también en la Guerra de Irak y ahora tiramos bombas sobre Trípoli. Cuando participas durante tanto tiempo en guerras foráneas, puede llegar un momento en que la guerra te visite a domicilio.

Mas, aun cuando todos sabíamos eso, apenas se mencionó la guerra cuando sufrimos el ataque terrorista. Nuestra primera respuesta arraigaba en la irracionalidad: tenían que ser "ellos". Yo temía que la guerra que librábamos en el exterior pudiera llegar a Noruega. ¿Y entonces, qué? ¿Qué pasaría con nuestra sociedad? ¿Con nuestra tolerancia, con nuestro debate público, y sobre todo, con nuestros inmigrantes y sus hijos nacidos en Noruega?

Pero no fue así. Una vez más, el corazón de las tinieblas anida en lo más hondo de nosotros mismos. El terrorista era un varón blanco nórdico. No un musulmán, sino un musulmanófobo.

Tan pronto quedó eso claro, la carnicería comenzó a ser discutida como obra de un loco; dejó de verse como un ataque a nuestra sociedad. Cambió la retórica; los titulares de los periódicos desplazaron el foco. Nadie habla ya de guerra. Se habla de un "terrorista", en singular, no en plural: un individuo particular, no un indefinido grupo fácilmente generalizable para incluir a simpatizantes o a cualquiera que caiga bajo una fantasía arbitraria. El terrible acto es ahora oficialmente una tragedia nacional. La cuestión es: ¿habría ocurrido igual de ser el autor un loco, pero de origen islámico?

Yo también estoy convencido de que el asesino está loco. Para cazar y ejecutar a adolescentes en una isla durante una hora, tienes que haber perdido la chaveta. Pero, lo mismo que en el caso del 11 de septiembre de 2001 o en el caso de las bombas en el metro de Londres, se trata de locura con causa, una causa que es tanto clínica como política.

Cualquiera que haya echado un vistazo a las páginas Web de los grupos racistas, o seguido los debates online de los periódicos noruegos, se habrá percatado de la furia con que se difunde la islamofobia; del odio venenoso con que escritores anónimos escupen contra los "pijoprogres" antirracistas y contra toda la izquierda política. El terrorista del 22 de julio participaba en esos debates. Ha sido un miembro activo de uno de los grandes partidos políticos noruegos, el partido populista de derecha Partido de Progreso noruego. Lo abandonó en 2006 y buscó su ideología en la comunidad de grupos antiislamistas de Internet.

Cuando el mundo creía que esto era obra del terrorismo islamista internacional, todos los hombres de Estado, desde Obama hasta Cameron, dijeron que estaban al lado de Noruega en nuestra lucha contra el terrorismo. Y ahora, ¿en qué consiste la lucha? Todos los dirigentes occidentales tienen el mismo problema dentro de sus fronteras. ¿Librarán una guerra contra el creciente extremismo de derecha, contra la islamofobia y el racismo?

Unas horas después de estallar la bomba, el primer ministro noruego, Jens Stoltenberg, dijo que nuestra respuesta al ataque debería de ser más democracia y más apertura. Si se compara con la respuesta de Bush a los ataques del 11 de septiembre, hay razones para sentirse orgullosos. Pero tras la más terrible experiencia que haya conocido Noruega desde el final de la II Guerra Mundial, a mí me gustaría ir más lejos. Es necesario tomar pie en este trágico incidente para lanzar una ofensiva contra la intolerancia, el racismo y el odio, crecientes no sólo en Noruega, no sólo en Escandinavia, sino en toda Europa.

ULTRA DIREITA AMEAÇA EUROPA



Breivik

Europa

24.7.11

CRUZADA DE TERROR


Manifesto

Jihad



Gli "indignados"
di Tel Aviv

Pestaggi, cariche della polizia a cavallo, una cinquantina di arresti e decine di contusi. Si è conclusa così la scorsa notte la marcia degli «indignados» di Tel Aviv che da diversi giorni occupano il boulevard Rotschild di fronte alla centrale Piazza Habima.

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NORUEGA,BOICOTE A ISRAEL E APOIO AO POVO PALESTINO


Noruega

23.7.11

LIGAÇÃO A REDE TERRORISTA?

Norway killings: suspect beckoned young campers to him before shooting them deadNoruega Polícia investiga ligação a rede terrorista







I perché della crisi:
il ratto d'Europa

La mitologia ci racconta di una giovinetta, Europa. Zeus la vede, si trasforma in toro, la fa salire sul dorso, la porta oltre il mare a Creta, la possiede. Ai giorni nostri il toro è il simbolo dei mercati finanziari, e il ratto e la violenza d’Europa sono un’efficace metafora di quanto sta accadendo.

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Massacro a Oslo, 90 morti.
Fondamentalista cristiano
è l'unico autore?

E' un orrendo massacro quello compiuto ieri nella capitale norvegese Oslo. Una potente bomba ha devastato tre edifici in centro uccidendo 7 persone, poi un uomo ha sparato contro una folla di ragazzi ammazzandone oltre 80 prima di essere catturato. E' un norvegese definito "fondamentalista cristiano" di estrema destra, secondo la polizia è anche responsabile della bomba.

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Why All the Wrangling Over the Debt Ceiling?

In light of the fact that in the ongoing budget negotiations President Obama and the Republican leaders share the common objective of drastically cutting non-military social spending, all the bickering between the two sides seems somewhat puzzling. Considering that their targeted cuts in social spending are almost identical, why do they squabble so much?

In the days when the Democrats and Republicans had marginally different positions regarding fiscal policy, the debate between the two parties over budgetary issues was easy to understand. The Democrats would start from the center left, the Republicans from the center right, and they would usually end up at the center. It was a very subtle division of labor as the two sides provided political cover for each other's positions or posturing.

The wrangling during the current budget negotiations, however, is somewhat different: it is prompted not so much by a clash of differing positions on the two sides as it is by a competition over the same or similar position by both parties—a competition to win the hearts and minds of the Wall Street bigwigs. The Republicans are angry because they feel that the president has broken traditional rules of the bipartisan game, and has staked out their customary position on the right. And Mr. Obama is incensed because the Tea Partiers within the Republican Party are not playing by the conventional rules, and are not providing him with the tax cover he needs in order to justify his bigger-than the Republicans' cuts in social spending.

A picture worth a million words

22.7.11


Europe’s Faustian Bargain: On the latest attempt to resolve the Greek debt crisis and its repercussions

The Agreement reached yesterday by Europe’s political and financial elites is meant to tackle, once and for all, the Greek debt problem. Just as in May 2010 the idea was that intra-eurozone contagion could be prevented by ringfencing Greece (recall the first Greek bailout, the creation of the European Financial Stability Facility, the EFSF, and the ‘radical’ step of having the ECB purchase peripheral bonds in the secondary markets), so too at present our great and good leaders have deemed it necessary to have a second stab at the ‘ringfencing’ problem, given the abject failure of their first attempt fourteen months ago. Continue reading

Seabound cities and Mediterranean ports, Matan Mayer, Yonatan Cohen and Rafi Segal

The attempted departure of the Freedom Flotilla 2 from Greece and the ensuing political debacle has illuminated the geopolitical fault lines that litter the Mediterranean. Conversely, it also reveals the potential of the Mediterranean Sea to...

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